Masa de pizza

Como hacer masa de pizza casera

Pizza Marinera

Pizza Marinera

La pizza marinera es una pizza preparada con mariscos o pescados como ingrediente principal. Puedes utilizar cualquier pescado o marisco que quieras, aunque lo más habitual es ver gambas, langostinos, mejillones y rape o merluza.

Yo te recomiendo que utilices el pescado y marisco fresco, aunque si quieres utilizarlo congelado, descongélalo primero, para no empapar la pizza mientras se cocina.

La mayoría de las pizzerías preparan la masa por la mañana, para usarla por la noche. Puedes dejar leudar la masa dos horas si tienes prisa, pero si quiere que la masa desarrolle sabor y textura, entonces necesita un tiempo de fermentación más largo ¡deja que la naturaleza haga su trabajo!

Y aunque la preparación te parezca un proceso muy largo, es muy fácil, y merece la pena.

Ingredientes para 2 pizzas de unos 30 cm

Para la masa:

  • 250 gr de harina tipo "00" o "0" para pizza
  • 3,5 gr de levadura seca
  • 5 gr de sal
  • 10 ml (2 cucharadas) de aceite de oliva virgen extra
  • 150 ml de agua tibia

Ingredientes de la pizza:

  • 1 cola de rape
  • 10 gambas o langostinos pelados
  • Aceitunas verdes (deshuesadas)
  • Unas pocas alcaparras
  • Salsa de tomate, al gusto
  • Unas hojas de albahaca fresca
  • 20 tomates cherry secos (ver la nota), o más al gusto

Indicaciones

Para preparar la masa:

Empezamos activando la levadura, mezclándola con el agua tibia para que se disuelva. Cubrimos el recipiente con un paño y esperamos unos 15 minutos, hasta que haya espumado.

Por otro lado, ponemos la harina con la sal en un recipiente grande, y lo removemos con una cuchara de madera. Añadimos el aceite de oliva a la levadura y lo vertemos todo en la harina, mezclándolo hasta que todos los ingredientes estén unidos.

Después de mezclarlo un par de minutos, hay que amasarla para que desarrolle el gluten y se haga más firme.

Cuando la masa se haya amasado durante al menos 10 minutos, tendrá una consistencia lisa, sedosa y elástica. Ahora, ya podemos darle forma de bola.

Engrasa el interior de un recipiente grande con una fina capa de aceite de oliva. Pon la bola dentro del recipiente, cubriendo ligeramente la superficie de la bola con aceite. Cubre el bol con film y deja que la masa leude 2 horas.

A continuación, divide la masa en 2 partes, que cada una tenga entre 150-160 gramos. Haz una bola con cada parte. Enharina una superficie de trabajo y coloca sobre ella las bolas de masa.

Cubra las bolitas de masa con un paño seco y déjalas reposar durante 1 hora. Esta es la fermentación final.

Para hacer la base de masa:

Una vez terminada la fermentación final, enharina ligeramente la superficie de trabajo y coge la primera bola de masa. Usando un rodillo, comienza a estirarla para hacer un círculo grande.

La base de la pizza debe coincidir con una bandeja de 30 cm de diámetro, y debe tener 2 o 3 milímetros de grosor. Asegúrate de que la parte inferior de la base de la pizza esté bien enharinada antes de pasarla a la bandeja de la pizza.

Me gusta hacer la base un poco más grande que la bandeja, para plegar los bordes y que sean más gruesos, pero también puedes hacer un círculo más pequeño y obtener un borde exterior plano.

Para montar la pizza

Antes de empezar, precalienta el horno a temperatura máxima.

A continuación, corta la cola de rape en trozos pequeños. Seca todo el pescado con papel de cocina para eliminar la mayor parte de la humedad.

Mueve la base de la pizza sobre la bandeja. Sugiero hacerlo en esta etapa, cuando la base no está cargada con todos los ingredientes.

Extiende rápidamente la salsa de tomate. Cubre la base de la pizza con los ingredientes y, por último, vierte un chorrito con aceite de oliva por toda la pizza.

Abre rápidamente el horno y deja que la pizza se deslice sobre la rejilla. Y ahora hornéalo 7-8 minutos, hasta que la base esté dorada y tenga una textura crujiente.

NOTAS

La masa de pizza de esta receta tiene un 60% de agua. Esta cantidad de agua debería proporcionar una masa firme; sin embargo no todas las harinas de pizza tienen la misma cantidad de proteínas.

Si utilizas una harina de pizza con un contenido más bajo de proteínas, durante un día muy húmedo, es posible que obtengas una masa blanda, en lugar de una masa firme.

Al hacer la pizza, hay que evitar utilizar tomates frescos debido a su alto contenido de agua, que inevitablemente empaparía la base de la pizza. El truco es secar el tomate primero.

Para ello, córtalos por la mitad, saca las semillas y ponlos en una bandeja de horno forrada con papel. El horno debe estar en su punto más bajo (alrededor de 100°C) y el proceso debe durar un par de horas.

Los tomates no deben estar completamente secos; sólo deben conservar una ligera jugosidad.