Masa de pizza

Como hacer masa de pizza casera

Masa de pizza integral

No es extraño que alguien nos pregunte que si sabemos de una receta de masa de pizza buena, pues recetas hay muchas, pero no todas salen bien. ¡Y eso que se hacen todas con los mismos ingredientes!

Personalmente, prefiero una masa de trigo integral, pues es mucho más saludable, tiene más fibra y llena mucho más. Me gusta utilizar una harina integral de calidad para darle a la masa una textura y color marrón claro.

Masa de pizza integral

El sabor cambia ligeramente, pero se utiliza de la misma forma que una masa de pizza normal. Se pueden poner encima todos tus ingredientes favoritos: verduras, carne, queso, salsa...

Igual que la masa normal, se puede congelar, guardándola en el congelador hasta 3 meses. Cuando la necesites, sólo tienes que dejarlo descongelar por completo.

¡La pizza hecha en casa es mucho mejor que pedir una pizza!

INGREDIENTES:

  • 1 taza (240ml) de agua tibia (aproximadamente a 45 ºC)
  • 1,5 cucharaditas de levadura instantánea o 2 cucharaditas de levadura seca activa
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 2 1/2 tazas de harina de trigo integral
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de miel
  • 1 1/2 cucharaditas de sal

INDICACIONES:

En un recipiente, mezcla el azúcar, la levadura y el agua tibia. Remuévelo y deja que repose 10 minutos hasta que empiece a espumar (solo en el caso de la levadura seca activa, con la levadura instantánea no hace falta que repose).

Agrega la mitad de la harina, el aceite de oliva, la miel y la sal, y remuévelo con una cuchara de madera hasta que esté bien incorporado.

Añade la harina restante y vuelve a mezclarlo. Traspasa la masa al recipiente de la amasadora y coloca el gancho de amasar para que se amase correctamente durante 3-5 minutos. Si no tienes amasadora, lo puedes hacer a mano, pero tendrás que amasarlo enérgicamente durante más tiempo. La masa tiene que estar suave y brillante.

Forma una bola con la masa, cúbrela con un paño de cocina limpio y deja que repose durante 30 minutos.

Después de ese tiempo, precalienta el horno a 230º C sin ventilador y con calor por arriba y por abajo.

Enharina una superficie lisa y limpia y coloca la bola encima. Ve dándole forma redonda y estirándola hasta que tenga el grosor que más te guste. A mi me gusta las masas finas y crujientes.

Si tienes una bandeja para pizzas, coloca la masa en ella antes de añadirle los ingredientes encima. Si no tienes esa bandeja, puedes poner un trozo de papel vegetal encima de la rejilla del horno.

Una vez que ya has añadido todos los ingredientes, hornea la pizza durante 15-20 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y crujiente y el queso se haya fundido completamente.

Saca la pizza del horno y deja que enfríe durante 5 minutos antes de partirla.

NOTAS

La masa de pizza se puede congelar bien, solo hay que guardarla en una bolsa para congelar dentro del congelador, asegurándose que expulsa todo el aire. Antes de utilizarla, hay que descongelarla por completo.