Masa de pizza

Como hacer masa de pizza casera

Pizza 4 quesos

Pizza 4 quesos

Si te gusta el queso, tienes que hacer esta receta de pizza quattro formaggi o 4 quesos con esta receta infalible. La masa es una delicia, fina y crujiente, cubierta con una mezcla de cuatro quesos con mucho sabor. No es necesario nada más que un poco de pimienta negra para complementar el plato.

En esta ocasión he utilizado mozzarella, queso de cabra, gorgonzola y queso de oveja, pero puedes añadir cualquier variedad que te guste o tengas a mano.

Simplemente tienes que tener en cuenta que debes utilizar, por lo menos, un queso suave (como la mozzarella), e ir subiendo en la escala de sabores para que todos puedan brillar y se noten en el resultado final.

Como el queso es el protagonista indiscutible de esta receta, te aconsejo que compres la cuña de queso entera y lo ralles en el momento, en vez de comprar el queso ya rallado. Su sabor será mucho más intenso y fresco.

Y por supuesto, elige quesos de calidad. No tires por comprar los más baratos, pues el sabor se resentirá.

Ingredientes para hacer 2 pizzas

Para la masa:

  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 275 ml de agua a temperatura ambiente
  • 4 g de levadura fresca
  • 10 gramos de sal
  • 15 ml (1 cucharada) de aceite de oliva virgen extra

Para el relleno:

  • 240 gramos de mozzarella (dividida)
  • 160 gramos de queso de cabra (dividido)
  • 160 gramos de queso gorgonzola (dividido)
  • 200 gramos de queso de oveja (dividido)
  • 1 cucharadita de pimienta negra recién molida (dividida)

Elaboración

Pon la harina y 200 ml de agua en el bol de la amasadora con un gancho de amasar puesto. Comienza a mezclarlo a baja velocidad, y sigue amasándolo hasta que la harina haya absorbido toda el agua pero aún no esté suave, aproximadamente 3-4 minutos.

Para de amasar y deja que la masa repose en el bol durante 15-20 minutos.

Mientras tanto, disuelve la levadura en el agua restante. Una vez que la masa haya reposado, amásalo a velocidad media y añade la levadura disuelta. Dos minutos después, añade la sal, mézclalo durante 2 minutos más, y añade el aceite de oliva.

Sigue mezclando hasta que la masa esté brillante y homogénea, unos 6 minutos. Aumenta un poco la velocidad y amásalo 2 minutos más.

Deja reposar la masa cubierta con film (durante 30 minutos en invierno o 15 minutos en verano). Divide la masa a la mitad y forma una bola que dejarás reposar durante 1 hora a 20-24°C.

Después del reposo, introduce la masa en el frigorífico durante al menos 12 horas (hasta 18 horas). La masa puede permanecer en el frigorífico a una temperatura de 4-5°C durante un máximo de 3 días.

Una vez que la masa haya madurado y triplicado su tamaño, sácala de la nevera y dejarla a temperatura ambiente durante 3-4 horas (menos en verano y más en invierno) antes de formar las bases.

Coloca la bola en una superficie enharinada y cubre la superficie también con harina. Utiliza las yemas de los dedos para aplastar la bola, empezando desde el centro, hasta afuera. Esto estirará el gluten en la masa y la base se hará cada vez más grande.

Estira la masa utilizando los puños o con un rodillo, como te sea más fácil, hasta que la base esté estirada al tamaño que deseas, aproximadamente 30 cm. La base de la pizza ahora está lista para rellenarla con los ingredientes y luego hornearla.

Antes de empezar a preparar el relleno, precalienta el horno a temperatura máxima (sin ventilador), durante al menos 20 minutos.

Corta la mozzarella en rodajas finas y espárcela uniformemente por la base, dejando los bordes despejados. Esparce el queso de cabra y el gorgonzola sobre la mozzarella, distribuye el queso de oveja uniformemente sobre la superficie y, por último, sazónalo con la pimienta negra molida.

Introduce la pizza en el horno durante 3-7 minutos hasta que esté cocida, dándole vueltas para que tenga un color uniforme por toda la superficie.

Notas

Una buena manera de comprobar la elasticidad de la masa, es estirar un trozo de masa y si forma una membrana fuerte y transparente sin romperse, está lista.