Masa de pizza

Como hacer masa de pizza casera

Pizza romana

Pizza romana

La pizza más famosa de Roma, es muy fina, ligera, con muchas burbujas pequeñas, y puede rellenarse o cubrirse con muchos ingredientes.

Las bases para crear una masa de pizza romana son: calentar el horno al máximo durante varios minutos antes de introducir la pizza; extender la masa muy fina; y ponerla en la parte inferior del horno, dejando que se dore bien.

La pizza estilo romano no requiere un horno de leña, pero tradicionalmente se cocina en un horno cubierto, a casi la mitad de la temperatura de la pizza de leña.

Ingredientes para hacer una pizza

Para la masa:

  • 330 gramos de harina de trigo o harina de fuerza
  • 1,2 gramos de levadura seca
  • 215 ml de agua a temperatura ambiente
  • 1/4 cucharadita de azúcar
  • 8 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 6,6 gramos de sal

Para el resto de ingredientes:

  • 200 gramos de tomates cherry partidos en cuartos
  • Pimienta negra recién molida, al gusto
  • 60 gramos de queso parmesano recién rallado
  • 60 gramos de mozzarella rallada o mozzarella de búfala, cortada en rodajas finas
  • Albahaca fresca picada

Instrucciones

Pon la harina en el bol de una amasadora con el gancho amasador. Reserva un poco del agua y disuelve en ella la levadura. Vierte esta mezcla en la harina junto con la mitad del agua y el azúcar.

Empieza a amasar a velocidad baja y mézclalo durante unos 2 minutos, hasta que el agua se absorba totalmente. Añade el aceite y la sal y vuelve a mezclarlo.

Aumenta la velocidad de la amasadora y añade lentamente el agua restante, poco a poco, añadiendo más cuando se haya absorbido la cantidad anterior.

La mezcla estará bastante húmeda, pero no te preocupes, continua mezclando 8-10 minutos y verás que la masa comenzará a estirarse y a formar largas hebras de gluten.

Deja que repose durante 10 minutos en el bol de la amasadora, tapada con film. Antes de plegarla, deja que enfríe en el frigorífico unos minutos.

Una vez que la masa ha descansado brevemente, plégala varias veces para darle resistencia. Esto se hace así: Enharina una superficie de trabajo y engrásate las manos con aceite. Pon la masa sobre la superficie de trabajo, levántala suavemente por el centro y dobla los extremos por debajo (o por encima) para que se encuentren en el centro y formen bolsas de aire.

Girar la masa 90 grados y repite la doblez. Devuelve la masa al bol, cúbrelo con film y deja que descanse durante 15 minutos, luego vuelve a plegarla de nuevo. Déjala descansar otros 15 minutos, y haz el último pliegue.

Coloca la masa en un recipiente de plástico con tapa hermética, engrasado, y deja que repose de 18 a 24 horas en el frigorífico. Una vez que la masa haya madurado en el frigorífico, ponla en una superficie de trabajo y dale forma.

Coloca las manos debajo de los bordes exteriores y deslízalas hacia abajo para formar una bola. Repite varias veces hasta que la masa tenga forma redonda. Dóblala y recógela con los dedos, llevando la bola hacia ti. Esto hará que la bola sea uniforme y suave. Deja que las bolas reposen en un recipiente engrasado durante 2 horas a temperatura ambiente.

Engrasa una bandeja de horno. Pon la bola en una superficie de trabajo y empieza a presionar suavemente la superficie de la masa con los dedos, estirándola para que quepa en el tamaño de la bandeja.

Hay que precocer la masa antes de añadir los ingredientes. Para ello, introdúcela en el horno a 250°C durante 11-14 minutos. Si la masa se está dorando más de un lado que de otro, el horno no calienta uniformemente, y necesitarás darle la vuelta a la bandeja.

Una vez cocido, retíralo del horno y deja que enfríe un poco antes de añadir los ingredientes, o deja que enfríe completamente si la vas a utiliza después.

Espolvorea el queso parmesano, luego la mozzarella y cúbrelo con los tomates cherry. Sazónalo con sal y pimienta negra. Introdúcelo en el horno caliente hasta que la corteza esté dorada y crujiente, 9-10 minutos. Retira la pizza del horno y adórnala con hojas de albahaca.

Notas del cocinero

Las temperaturas del hornos son para hornos convencionales; si utilizas hornos con ventilador (convección), reduce la temperatura 20˚C.