Masa de pizza

Como hacer masa de pizza casera

Pizza vegetariana

Pizza vegetariana

No es ningún secreto que me encanta la pizza. Si fuera por mí, comería todos los días pizza. Y como la hago tanto, siempre intento variar los ingredientes. Esta pizza, sin embargo, es un poco diferente... es sin carne, pero me encanta.

Me recuerda a una pizza que pedimos cuando era pequeña en casa, y me encantó en ese entonces también. Tiene una masa crujiente, una salsa de tomate, verduras tiernas y queso.

Todo lo que puedo decir es que esta puede ser la pizza vegetariana más sabrosa que jamás haya comido. No es la tradicional combinación de pimiento, aceitunas y champiñones, sino que está cargada de verduras frescas. Inténtalo, ¡creo que te gustará!

Ingredientes

Para hacer la masa:

  • 600 ml de agua tibia
  • 1 cucharada de azúcar
  • 7 gramos de levadura seca
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 875 gramos de harina para todo uso
  • 1 cucharada de sal fina

Para el relleno:

  • Tu mejor salsa de tomate casera favorita, calentada
  • 1 cebolla pequeña, cortada en rodajas finas
  • 100 gramos de queso mozzarella, rallado
  • 1 taza de tomates cherry, cortados por la mitad
  • 1/3 de una berenjena, cortada en rodajas muy finas, mezclada con aceite de oliva, sal y pimienta negra molida
  • 3 tazas de espinacas, picadas en trozos grandes
  • Un puñado grande de albahaca fresca
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 150 gramos de queso ricotta
  • 5 tomates secos, picados en trozos grandes

Preparación

En un recipiente grande, disuelve el azúcar en el agua tibia. Mezcla la levadura con un tenedor, rompiendo los grumos para disolverlo por completo, y vierte el aceite de oliva.

Remuévelo rápidamente y déjalo reposar de 15 a 20 minutos, hasta que quede súper espumoso. Después de ese tiempo, empieza a agregar harina, un poco cada vez, revolviéndolo con una cuchara de madera o una espátula.

Después de la primera añadida, espolvorea la sal sobre la mezcla uniformemente. Sigue añadiendo harina hasta añadir la mayor parte, si todavía está húmeda, añade más.

Si está lo suficientemente seca como para empezar a amasar, enharínate las manos y empieza a amasar la masa, ya que se va a añadir más harina durante el amasado.

Amásalo durante 5-10 minutos (con las manos o la amasadora), añadiendo harina para que quede suave y elástica. Se pegará a tus manos al principio; sólo tienes que rasparlo y añadir más harina a medida que avanzas.

Es útil medir la cantidad restante de harina para que no supere la cantidad máxima requerida.

Cuando la masa esté suave y elástica, y no haya trocitos de exceso de masa en el fondo del bol, espolvorea un poco de harina en el fondo del bol y encima de la masa.

Cúbrelo con un paño húmedo y caliente, y déjalo reposar en una habitación caldeada, o en un horno cerrado, durante 1 hora, o hasta que duplique su tamaño.

En este punto, puedes utilizar la masa, o cubrir el bol con film y ponerlo en el frigorífico hasta que esté uses la masa. Me gusta usar la masa de inmediato, porque si está demasiado tiempo en el frigorífico comienza a desarrollar un desagradable sabor a levadura.

Cuando estés listo para estirar la masa, precalienta el horno a 250 grados. Si vas a usar una bandeja o piedra para pizza, asegúrate de que está dentro del horno para calentarse.

Ahora llega el paso más difícil, estirar la masa. Puede que pienses que lo más fácil es hacerlo con un rodillo, pero te aseguro que merece la pena hacerlo con las manos, la técnica que utilizan en las pizzerias. Pero no es difícil, yo te enseño cómo.

Cuando empiezas con la masa, hay que darle forma circular con las manos enharinadas, y aplanar el círculo. Ahora es el momento de utilizar los puños. Simplemente coloca la masa en tus dos puños y vete girándola lentamente.

Al hacer esto, la masa se estirará naturalmente por su propio peso. Mejor aún, la masa se estirará desde el centro (es decir, donde los puños entran en contacto con la masa), lo que significa que terminarás con un borde ligeramente más grueso.

Ahora solo tienes que asegurarte de que la masa se estire uniformemente, y que no la perforas. Sigue haciendo esto hasta que la masa tenga aproximadamente 5 mm de grosor, y después colócala sobre un trozo de papel de horno o vegetal.

Ahora ya puedes rellenar la pizza. Coge tu salsa de tomate y repártela uniformemente por la base, sin llegar a los bordes. Ahora espolvorea las cebollas picadas y la mitad de la mozzarella. Después los tomates cherry, seguido por las berenjenas, las espinacas y la albahaca fresca.

Añade la segunda mitad del queso mozzarella y sazónalo con sal y pimienta negra al gusto. Por último, rocía aceite de oliva para que las espinacas y la albahaca no se sequen demasiado.

Hornea tu pizza vegetariana hasta que esté crujiente y el queso se haya derretido, aproximadamente de 10 a 14 minutos, dependiendo de cómo de caliente esté el horno. El borde debe estar dorado y ligeramente quemado en ciertos puntos.